2018/12/14 14:37:37 http://oralequechiquito.com

La palabra del Giocondo… Lo que nos dejó el Tsunami

Sección: Zona de Debate
05/12/18 6:38 am

256834

Por: Alejandro Flores de la Parra

En las pasadas elecciones federales y locales vivimos un grupo de olas de gran energía política que, producto de un fenómeno extraordinario que movió una gran masa, arrasó con todo a su paso y dejó muchas cosas fuera de lugar.

Una vez que el maremoto político electoral terminó, comienza el recuento de los daños. Los partidos damnificados empiezan a remover escombros y a enterrar a sus muertos políticos. Algunos grupos, sin embargo, se aferran a la vida, siendo que habían muerto incluso antes del evento. En Durango, aquellos que se dedicaron a luchar contra quienes creían sus adversarios, parecen aún no estar convencidos de que su verdadera competencia llegó sin que pudieran siquiera advertirla.

¿Qué nos quedó a los ciudadanos? En el poder legislativo tenemos representantes que la mayoría eligió, sin siquiera conocerlos. Pareciera que ante el embate de las olas, en la emergencia, nos encomendamos al primer santo, esperando que nos cumpliera “el milagrito” de salvarnos. Pero ellos tomaron posesión en septiembre y tienen un gran poder en sus manos para impulsar el desarrollo del estado, pero la cuarta transformación en Durango sigue en espera. ¿Ya se habrán dado cuenta de la responsabilidad que adquirieron en la confianza de la gente, hacia un personaje ajeno a ellos?

El PRI, aunque pretenda ocultarlo, tiene más problemas a su interior y tiene mucho qué resanar en su estructura como para ponerse a actuar como una verdadera oposición hacia el Gobierno de Aispuro Torres, o es que ¿quizá no tienen siquiera a qué oponerse? Aispuro tiene su principal opositor fuera del recinto legislativo local.

El PAN, al parecer, sufre de los mismos síntomas postraumáticos pero sin discreción. Hay una ruptura total entre el grupo que apoya al Doctor y el grupo que no lo quiere cerca y que ha visto que, realmente, a él no lo apoyan ni “en su casa”.

Entonces ¿qué debemos hacer para que el desarrollo de nuestro estado no se vea afectado por ese “estira y afloja” de los partidos entre sus posicionamientos que persiguen las elecciones de los administradores municipales de 2019?

Debemos repensar si nuestros municipios necesitan perfiles desconocidos pero afines a una transformación que al momento no tiene pies ni cabeza, o si merecen ser puestos como escalón hacia una aspiración electoral posterior. Quizá debemos retomar perfiles probados en el servicio público que den certeza y rumbo a la administración pública y fuera de tanta “politiquería”, pero de esos, hay muy pocos.

Al fin, la decisión es nuestra.

 

Twitter: @AlejandroFdelaP

Reacciones:

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.