2018/11/19 16:02:01
{{selectedTrack().name}}
El tiempo - Tutiempo.net
Cuando llegan a la silla

Cuando llegan a la silla

Autor: Sección: Zona de Debate 07/11/2018 6:44 am 249055

Por: Alejandro Flores de la Parra

 

En Durango tuvimos la oportunidad de vivir una anhelada alternancia política hace poco más de dos años. A nivel local, las expectativas generadas después de consumarse el triunfo electoral de José Rosas Aispuro Torres y José Ramón Enríquez Herrera fueron muy altas y, como casi siempre sucede, las desilusiones han sido más o menos en las mismas magnitudes.

Pero, ¿qué es lo que pasa cuando se tiene un sólido proyecto de desarrollo y ciertas políticas públicas innovadoras que deberían impulsar a nuestro estado al nivel de otros de la región?

Parece que quienes llegan a encabezar las dependencias gubernamentales que operarán dicho proyecto, no tienen idea de qué ni cómo hacerlo. En su mayoría son personas que dieron su apoyo al proyecto cuando se trataba de algo electoral, pero que no conocen ni la operatividad de la dependencia que (muchas veces por mero compromiso) les ha tocado dirigir, ni conocen los alcances que tiene ni las limitaciones a las que se enfrentarán, porque desconocen por completo el marco normativo. Así pues, el proyecto político queda lejos de verse puesto en marcha, mientras quienes ocupan los mandos medios y superiores pierden mucho tiempo en empezar a aprender.

A nivel federal, vivimos una experiencia similar (júbilo y alegría, seguida de desilusión y decepción) con el triunfo y desempeño de Vicente Fox Quesada hace 18 años, sin embargo salvo su mejor opinión, no se sentía, como ahora, un ambiente tan denso de incertidumbre y zozobra por pensar que quienes estarían al frente del Gobierno federal, no tuviesen ni un ápice de experiencia y, sobre todo, congruencia en su manera de llevar la administración pública. Pareciera más una lucha de poderes sobre quién dirá la última palabra en lo que se va a hacer y lo que no. Sumado a ello, en nuestro país hay corrupción en todos niveles y quienes llegaron jurando acabar con ella y combatir a los ladrones, están ahora en la posición para saciar hambres añejas y, según la experiencia, normalmente son glotones.

Por si esto fuera poco, en ambos casos (local y nacional) quienes quedaron fuera del grupo seleccionado democráticamente para hacerse cargo de la administración pública (otros partidos o incluso grupos disidentes dentro del mismo partido), parecieran verse más interesados en que les salgan mal las cosas que en aportar su experiencia y su talento para lograr el bien común.

Incluso en las redes sociales, los debates sobre el desarrollo de la vida política del país se ha convertido en una afrenta similar a las que protagonizan los fanáticos de equipos deportivos rivales, con argumentos aún menos valiosos que si de un “derby” futbolero se tratara.

Ahora les pregunto, ¿vale la pena votar con rabia? ¿Sirve de algo dar continuidad a otros proyectos políticos que tampoco han mostrado beneficio social? ¿Los quitamos? ¿Los dejamos? Pareciera que todo seguirá siendo igual mientras los ciudadanos no tomemos las riendas y dejemos todo en manos de aquellos que llegan a la silla.

 

 

Twitter: @AlejandroFdelaP

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Derechos reservados Grupo Garza Limón

Grupo Garza Limon