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SENA DE NEGROS… OTRA VEZ LA NORMAL J. GPE. AGUILERA… EN EL OJO DEL HURACÁN

SENA DE NEGROS… OTRA VEZ LA NORMAL J. GPE. AGUILERA… EN EL OJO DEL HURACÁN

Autor: Sección: Zona de Debate 10/08/2018 6:00 am 223369

Por: Dionel Sena

Desde hace muchos años, son del dominio público, las prácticas que alumnos de la Normal J. Guadalupe Aguilera ejercen en contra de quienes apenas ingresan a esa institución, las llamadas “novatadas”, las cuales consistentes en ridiculizar y llevar al límite de sus capacidades físicas a los de reciente ingreso, una infausta “tradición” que ha sido heredada generación tras generación, sin embargo todo indica que el pasado lunes se les pasó la mano con uno de sus estudiantes, lo que provocará una inevitable y profunda investigación sobre el caso.

Un jovencito de 19 años, originario de una pequeña población llamada 18 de Agosto en el municipio de Poanas, Durango, seguramente que jamás imaginó que además de tener que pasar un difícil examen de admisión -en una de las escuelas de mayor demanda en el estado-, también tendría que lidiar con el hecho, de que en la semana propedéutica, iba a ser sobajado por sus compañeros de mayor antigüedad, por el simple hecho de ser de nuevo ingreso, un hecho que estuvo a punto de costarle la vida y que extraoficialmente trascendió, las lesiones recibidas lo tienen en un estado de salud delicado.

A pesar de las constantes llamadas de atención de la autoridad a alumnos y directivos de esa institución, las “novatadas” siguen estando a la orden del día, las cuales, son del vox populi al menos al interior de ese plantel, mismo que en su tiempo gozó de gran prestigio por la calidad de sus egresados, sin embargo hoy en día dichos años de tradición educativa se han reducido a entregar egresados que lo último que quieren es ejercer su responsabilidad como docentes, es por ello que cuando no se cumplen sus pliegos petitorios, son capaces de cerrar carreteras, secuestrar vehículos y hasta tomar instalaciones de medios de comunicación, lo cual ya ocurrió no hace mucho tiempo.

Introducirlos en lockers o en tambos y golpearlos con objetos contundentes para generar zozobra en ellos; hacerlos comer desperdicios, de lo que sobra de la cocina de la escuela; someterlos a un intenso trabajo físico, sin darles a tomar agua; dejarlos sin dormir por días enteros; emborracharlos o ponerlos a imitar a distintos personajes o disfrazarlos para mofarse de ellos, son solo algunas de las leyendas que desde siempre han versado en torno a lo que pasa en la Normal J. Guadalupe Aguilera con los alumnos de nuevo ingreso.

No se puede soslayar el hecho de que directores van y directores vienen, y ninguno se compromete a terminar con estas prácticas impresentables, las cuales se ejercen con total impunidad y aquel profesor o directivo que se oponga a ellas, lo más seguro es que perderá su empleo, por la presión que ejerzan sobre ellos los alumnos de mayor longevidad, basta recordar el breve paso por esa institución de Javier Reyes, el cual intentó poner orden y terminó fuera del plantel, precedente que ha servido de lección para todos aquellos que traten de cruzar la línea y ser un obstáculo en la práctica de estas “tradicionales” prácticas que hoy mantienen a un joven hospitalizado.

A partir de lo anterior, se pudiera entender la postura del actual director de esta Normal Rural, Manuel de la Rosa Puente, quien ayer ante medios de comunicación locales aseguró que la lesión que sufrió el joven en mención, no ocurrió al interior de la institución educativa que él encabeza, pues todo indica que el traslado a una clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), se dio de su domicilio a ese centro hospitalario y no directamente de la Normal, sin embargo, ello no aclara que el hecho no ocurrió al interior del plantel, de lo cual deberá hacerse una amplia investigación, pues el nombre de la institución va de por medio.

Queda claro que el tema no puede quedar solo en una lluvia de declaraciones, pues la vida de un joven estudiante está en peligro y lo menos que se puede hacer es marcar un precedente que sea irrepetible para las generaciones venideras, mismas que seguramente seguirán entrando con la ilusión de formarse en la carrera de la docencia y lo último que esperan, es ser sobajados como actualmente se sigue haciendo, aunque claro no faltará quien lo niegue y se diga que se exageraron las cosas o que no ocurrieron como en los medios lo están difundiendo… Al tiempo.

Al parecer llegó la hora de terminar con estas nefastas prácticas que solo enlodan a la Normal J. Guadalupe Aguilera y que distan mucho de ser en este momento -a partir de estos antecedentes- una institución formadora de aquellos que tendrán a su cargo la formación educativa de las próximas generaciones de duranguenses, si no se hace nada, lo más seguro es que esta institución seguirá siendo noticia, pero no por ser un ejemplo para Durango, sino de lo que no debe hacerse en una escuela superior rural, misma que hasta ahora, sigue siendo la única alternativa educativa para quienes viven en estas regiones del estado, lo cual más que representar una ventaja, es una verdadera pesadilla para quienes apenas ingresaron.

Twitter: @dionelsena

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