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FRANCISCO VILLA Y SU PENSAMIENTO AGRARIO

FRANCISCO VILLA Y SU PENSAMIENTO AGRARIO

Autor: Sección: Zona de Debate 10/09/2017 6:10 am

Por: Gilberto Jiménez Carrillo

En el capitulo VIII de la parte segunda del libro “México Insurgente” de John Reed, el periodista norteamericano describe algunas de las inquietudes de Francisco Villa con respecto del campo y el problema agrario. Villa opinaba lo siguiente: “Cuando se establezca la nueva República no habrá más ejército en México. Los ejércitos son los más grandes apoyos de la tiranía. No puede haber dictador sin su ejército. Serán establecidas en toda la República colonias militares formadas por los veteranos de la Revolución”.

El duranguense sostenía que el estado debía dar tierras agrícolas y crear empresas para dar trabajo a la población. Al establecerse en Canutillo, el general mandó dividir la extensión de la Hacienda en cientos de lotes de entre quince y veinticinco hectáreas. En cuanto les fueron asignados sus lotes, los hombres de Villa se dieron a la tarea de cercarlos, limpiaron los caminos que los comunicaban, desenraizaron y barbecharon sus tierras para después sembrarla.

Para ellos, la Revolución había terminado y la reforma agraria comenzaba. A consecuencia de la amplia formación de leyendas, Villa ha sido simbolizado de varias maneras, y el pueblo, que no se equivoca cuando decide adoptar a un líder, continúa manteniendo esa tradición oral que nos permite identificarnos con nuestros héroes.

Los revolucionarios norteños tenían ideales para resolver los problemas agrarios, lo cual fue una de las principales causas del movimiento armado. Una faceta poco conocida de Francisco Villa es la que se conoce como Legislación Agraria del Villismo. Desde que Francisco Villa se incorporó a la Revolución, se entregó a su tarea con bastante responsabilidad y lealtad, pues en todo momento aplicó sus acciones con inteligencia y justicia en beneficio de la gente. La confiscación, sin indemnizar, de los bienes del clan de los terrazas en diciembre de 1913, marcó el primer paso de la política agraria radical de Villa, y significó el golpe más fuerte contra los latifundistas mexicanos hasta aquel entonces.

La administración de las haciendas no sirvieron para el enriquecimiento personal de los generales villistas, sino solo para cubrir objetivos bélicos y también para fines sociales. Además de las leyes que Doroteo Arango expidió cuando fue gobernador de Chihuahua, ordenó la integración de una Comisión Agraria para que estudiara el problema correspondiente a la entidad, a partir del cual, la solución al problema de la tenencia de la tierra podía aplicarse a todo el país. Esta Comisión estuvo integrada por un excelente grupo de expertos formado por estudiosos del derecho e ingenieros, así como por un grupo de egresados de Chapingo que se unió a esta importante Comisión. Después de arduas jornadas de trabajo, la Comisión dio como resultado las siguientes leyes:

Ley de Expropiación por Causa de Utilidad Pública, Ley Agraria del Estado de Chihuahua, Ley sobre Deuda Agraria del Estado, Ley sobre Aparcería Rural, Ley sobre el Revaluó de la Propiedad Rústica y Ley sobre el Patrimonio de la Familia. Estas leyes fueron emitidas basadas en una importante exposición de motivos que concluyó y discutió la realidad no solo del estado que Villa gobernó, sino de la nación entera.

La obra legislativa del general Villa es la única en importancia expedida durante el proceso armado. Después, el 24 de mayo de 1915, en la ciudad de León, se da a conocer otro ordenamiento legal producto de aquellas jornadas de trabajo conocido como “Ley General Agraria”. Aunque esta importante legislación perdiera su vigencia por las derrotas que sufrió la División del Norte en el bajío, contiene un singular valor, porque su esencia fue considerada en el constituyente revolucionario de 1917.

Pudiendo huir al extranjero para disfrutar de una vida cómoda y sin contratiempos, como lo hicieron otros muchos políticos y militares llevándose las riquezas de la Nación, Villa se quedó a trabajar en México, su patria.

Colgó los arreos de guerra y cambió pacíficamente el acero de las armas por el hierro y la madera de los arados y de los implementos de labranza, convirtiendo en poco tiempo una hacienda abandonada y destruida por la guerra, en una colonia agrícola floreciente que sostenía a más de cuatrocientas familias. De la misma forma repartió tierras de la hacienda a los colonos de acuerdo a su rango en el ejército revolucionario, diseñó un sistema disciplinado y muy eficiente de trabajo comunal y gracias a su don de mando, convirtió la hacienda en una pequeña ciudad en miniatura que contaba con servicios que se adelantaron en muchos años a su tiempo.

En una época de grave crisis económica en México, Villa logró evitar que hubiera gente sin trabajo y se presentara en Canutillo el fantasma del hambre. Construyó, además, una escuela muy avanzada con profesores normalistas para la educación de sus hijos y de los hijos de los colonos y decretó un férreo estado seco en el que estos jamás tuvieran acceso al alcohol en perjuicio de sus familias.

Logros que inclusive en la actualidad son muy difíciles de encontrar en México. Francisco Villa es una figura de actualidad. Su arrastre popular y atractivo personal siguen siendo iguales o mayores que en su tiempo.

Gracias a las investigaciones podemos comprender y darnos una idea más clara de lo que fue y sigue siendo Francisco Villa. Ahora conocemos mucho mejor al hombre despojado de las nubes del misterio y es posible trazar una precisa línea divisoria entre el cantar popular y la verdad histórica. Los juicios de las personas que lo conocieron en vida, el testimonio de sus soldados, los libros escritos por su admiradores y enemigos, los filmes brillantes que describen hazañas imposibles, la critica histórica, los documentos y las fotografías, entre otras cosas, nos hablan del héroe notable que a pesar de sus defectos era capaz de guiar a los hombres con el impulso de su férrea voluntad. A 139 años de su nacimiento, el legado de Pancho Villa sigue vigente y mientras no exista una verdadera justicia, mientras no haya una igualdad social efectiva, mientras haya campesinos sin tierra y mexicanos sin libertades, el pueblo lo seguirá recordando por siempre.

 

Email: ogjimenez66@hotmail.com

 

 

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