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NOVENO CÍCULO… Que todos los días se trabaje por el México digno que todos merecemos

NOVENO CÍCULO… Que todos los días se trabaje por el México digno que todos merecemos

Autor: Sección: Zona de Debate 19/04/2017 2:31 am 84287

 

Por: Fhernanda Simental L.

“Creemos que el hombre está hecho para luchar por su bien y por el bien de todos, que esa lucha no es estéril y puede mejorar y mejora las condiciones de vida de la comunidad y que esa lucha no se va a acabar nunca”.

Manuel Gómez Morín

Justo hoy, en el 45 aniversario luctuoso de Manuel Gómez Morín, destacado político mexicano, fundador de El Banco Central, ex rector de la UNAM (antes Universidad Nacional de México), miembro de la conocida generación de “Los Siete Sabios”, también conocida como la “Generación de 1915”, junto a Antonio Castro Leal, Alberto Vázquez del Mercado, Jesús Moreno, Alfonso Caso y Vicente Lombardo Toledano, que tenían clara la tarea de transformar a México, justo hoy deseo compartirles una anécdota.

La historia (como todas las que vale la pena ser contadas), encierra una deliciosa paradoja, un giro del destino y la comunión de lo que parece contrario. Hace unos días y en el marco del Festival Internacional “Ricardo Castro”, estuvo en Durango la doctora Guadalupe Rivera Marín, quien abrió la jornada del festival con una conferencia sobre el arte de su padre, el destacado muralista mexicano Diego Rivera; en esta conferencia y estancia en la ciudad capital, estuvo acompañada por su hijo, Juan Pablo Gómez Morín.

La existencia de Juan Pablo Gómez Morín es producto de la unión entre la hija de Diego Rivera (integrante del Partido Comunista Mexicano) y el hijo de Manuel Gómez Morín (fundador del Partido Acción Nacional). Así pues, Juan Pablo une en su ser dos ideologías clave en la historia moderna de México, antagónicas pero decisivas para el México de hoy. Fue inmortalizado en el mural “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central”, donde Diego Rivera lo pintó como un niño con el ropón de su abuelo en la infancia, en brazos de su madre Guadalupe Rivera.

Tuve la oportunidad de platicar con él durante esta breve estancia en Durango. Hombre sin duda de convicciones y con una visión clara sobre el futuro de la vida nacional, el papel de los partidos y los retos que le tocan a Acción Nacional en el camino al 2018 que ya está en puerta.

Don Juan Pablo Gómez Morín celebró que tras 88 años llegara la alternancia a Durango y llamó al panismo a ejercer en todo momento la ideología de Acción Nacional, sobre todo a aquellos que están en el servicio público los conminó a que se pondere la transparencia como un punto medular de su gestión y que se mantengan siempre los ideales de solidaridad y subsidiariedad que el Partido postula como puntos fundamentales.

Al conocer que recientemente se le asignó a un bulevar de ésta ciudad capital el nombre de su abuelo, no dudó en mostrar su agradecimiento y orgullo: “Fui a conocerla en cuanto me dijeron y me encantó. Me dio mucho gusto y orgullo, transmitiré este gesto a la familia Gómez Morín en la Ciudad de México”.

No es de extrañar que haya habido algunas voces disonantes, viendo ofensa donde no la hay, tomando como agravio lo hecho como inspiración, pues es que acaso ¿no es cosa buena reconocer a hombres y mujeres que han entregado su vida al bien común sean o no de este terruño?

Aquellas voces que proclaman reconocimiento a duranguenses hicieron mutis ante una calle Teresa de Calcuta o un bulevar Juan Pablo II, porque nadie niega la trascendencia histórica de estos personajes (se entiende su silencio), empero sí deben hacerse una obligada autocrítica por hacerse de la vista gorda ante las calles que llevan por nombre “la ola naranja” en la colonia Jorge Herrera Delgado; “Luis Miguel” en la Valle del Guadiana Sur; “Pasito Tun Tun” en la colonia 8 de Septiembre; “Cariño de Verdad” en la colonia Maximiliano Silerio Esparza; la “Carmen Salinas” en la colonia Valle del Guadiana Sur, o  la “Esteban Villegas” en el Paseo Tapias, entre muchas más con nombres de nubes, árboles, gemas, canciones, más artistas populares, metales y personajes aún vivos que lejos están de ser homenajeados.

Hoy, en el 45 aniversario luctuoso de Manuel Gómez Morín, vale la pena recordar al luchador de un México mejor, hombre de pasión y fuerza extraordinaria, con la visión de un futuro diferente y mejor, con instituciones que hicieran de México la nación que merece ser y por la que vale la pena luchar, morir y soñar.

Aquellos hombres y mujeres que tienen el carácter y la fuerza necesaria para enfrentar sus circunstancias y atender a los llamados altos y verdaderos de la Patria, son pocos o como les dicen los abuelos “son garbanzos de libra”, pero su huella es profunda y permanente; su legado está ahí listo para ser tomado y seguir en este camino de un país mejor, a ellos vale todo el reconocimiento, con acciones y decisiones dignas, con trabajo y esfuerzo para lograr un Durango mejor y una patria ordenada y generosa.

 

Twitter: @Fher_Turkita

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